Curva de tonos
Gráfico que mapea valores de luminancia de entrada a valores de salida. Es la herramienta de ajuste tonal más potente para controlar con precisión el brillo, contraste y distribución tonal en imágenes.
Una curva de tonos es la representación gráfica de una función que mapea el valor de entrada de cada píxel (eje horizontal) a un valor de salida (eje vertical). Una diagonal recta a 45 grados representa la identidad. Al remodelar esta curva, los fotógrafos obtienen control preciso sobre brillo, contraste y distribución tonal.
- Curva S: El patrón más fundamental de mejora de contraste. Oscurece sombras e ilumina altas luces, aumentando la pendiente de los tonos medios para mayor impacto y separación
- Curva S inversa: Reduce el contraste para una estética plana similar al film. Es fundamental en la corrección de color cinematográfica, creando un aspecto atenuado para tratamientos de color posteriores
- Manipulación por canal: Ajustar canales RGB independientemente permite corrección de dominantes de color y gradación creativa. Elevar las sombras del canal rojo introduce calidez en las áreas oscuras
- Recorte: Mover los puntos extremos hacia adentro aplasta el rango tonal a blanco o negro puro. El recorte intencional de sombras con un punto negro elevado crea un popular efecto de film desvanecido
En Photoshop y Lightroom, las curvas de tonos operan en una escala 0-255 pero los cálculos internos usan precisión de 16 bits o superior. Los puntos de control se conectan mediante interpolación spline para prevenir bandas. En postproducción de video, las curvas se hornean en LUTs (tablas de consulta) para reproducción en tiempo real, aplicando transformaciones complejas como simples búsquedas de array por píxel.