Compresión con pérdida
Un método de compresión que descarta datos imperceptibles para lograr altas tasas de compresión. No puede restaurar los originales.
La compresión con pérdida elimina datos de forma irreversible para reducir significativamente el tamaño del archivo. El original no puede reconstruirse, pero descarta primero la información más difícil de percibir para los sentidos humanos y mantiene una calidad suficiente para muchos usos reduciendo mucho el tamaño. Que la diferencia se note depende de la imagen y de las condiciones de visualización: los degradados suaves y el texto se degradan de forma más visible.
Técnicas clave para imágenes:
- Codificación por transformada: DCT o DWT convierte datos espaciales al dominio de frecuencia, cuantizando componentes de alta frecuencia menos perceptibles. JPEG usa DCT; JPEG 2000 usa DWT
- Codificación predictiva: Codifica solo los residuos entre valores predichos y reales. Usado en WebP y AVIF para eliminar correlación espacial. No es excluyente con la codificación por transformada: en WebP (VP8) el residuo de la predicción por bloques pasa después por una DCT, de modo que los formatos reales combinan ambas
- Submuestreo de crominancia: Explota la menor sensibilidad al color vs luminancia. En 4:2:0, la resolución de crominancia es 1/4 de la luminancia
La ventaja principal es la tasa de compresión - JPEG a calidad 80 suele dejar el archivo en una fracción de su tamaño original, aunque cuánto se reduce depende del detalle del motivo, del ruido y de la implementación del codificador, así que conviene medirlo con imágenes representativas. Para entrega web, esto mejora la velocidad de página y ahorra ancho de banda, lo que beneficia la experiencia de usuario; y donde la velocidad de carga influye en la evaluación, también puede ayudar al SEO.
La contrapartida es la pérdida generacional - la recompresión causa degradación acumulativa. Por eso en la práctica se trabaja en formatos sin pérdida (PNG, TIFF) durante la edición y la compresión con pérdida se aplica solo en la salida final. Los parámetros de calidad se escalan de forma independiente en cada formato, por lo que no conviene trasladar un número de un formato a otro: compare sobre la imagen de destino y decida según el uso.